Adoptada por la Asamblea
General en su resolución 41/128, de 4 de diciembre de 1986
La Asamblea General,
Teniendo presentes los propósitos y principios de la Carta de
las Naciones Unidas relativos a la realización de la cooperación internacional
en la solución de los problemas internacionales de carácter económico, social,
cultural o humanitario y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos
humanos y las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por
motivos de raza, sexo, idioma o religión,
Reconociendo que el desarrollo es un proceso global
económico, social, cultural y político, que tiende al mejoramiento constante
del bienestar de toda la población y de todos los individuos sobre la base de
su participación activa, libre y significativa en el desarrollo y en la
distribución justa de los beneficios que de él se derivan,
Considerando que, conforme a las disposiciones de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a un
orden social e internacional en el que se puedan realizar plenamente los
derechos y las libertades enunciados en esa Declaración,
Recordando las disposiciones del Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales y del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos,
Recordando además los acuerdos, convenciones,
resoluciones, recomendaciones y demás instrumentos pertinentes de las Naciones
Unidas y de sus organismos especializados relativos al desarrollo integral del
ser humano y al progreso y desarrollo económicos y sociales de todos los
pueblos, incluidos los instrumentos relativos a la descolonización, la
prevención de discriminaciones, el respeto y la observancia de los derechos
humanos y las libertades fundamentales, el mantenimiento de la paz y la
seguridad internacionales y el ulterior fomento de relaciones de amistad y
cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta,
Recordando el derecho de los pueblos a la libre
determinación, en virtud del cual tienen derecho a determinar libremente su
condición política y a realizar su desarrollo económico, social y cultural,
Recordando también el derecho de los pueblos a ejercer,
con sujeción a las disposiciones pertinentes de ambos Pactos internacionales de
derechos humanos, su soberanía plena y completa sobre todos sus recursos y
riquezas naturales,
Consciente de la obligación de los Estados, en virtud de
la Carta, de promover el respeto universal y la observancia de los derechos
humanos y las libertades fundamentales para todos, sin distinción de ninguna
clase por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de
otra índole, origen nacional o social, situación económica, nacimiento u otra
condición,
Considerando que la eliminación de las violaciones
masivas y patentes de los derechos humanos de los pueblos e individuos
afectados por situaciones tales como las resultantes del colonialismo, el neocolonialismo,
el apartheid, todas las formas de racismo y discriminación racial, la
dominación y la ocupación extranjeras, la agresión y las amenazas contra la
soberanía nacional, la unidad nacional y la integridad territorial y las
amenazas de guerra, contribuirá a establecer circunstancias propicias para el
desarrollo de gran parte de la humanidad,
Preocupada por la existencia de graves obstáculos,
constituidos, entre otras cosas, por la denegación de los derechos civiles,
políticos, económicos, sociales y culturales, obstáculos que se oponen al
desarrollo y a la completa realización del ser humano y de los pueblos, y
considerando que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son
indivisibles e interdependientes y que, a fin de fomentar el desarrollo,
debería examinarse con la misma atención y urgencia la aplicación, promoción y
protección de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales, y que, en consecuencia, la promoción, el respeto y el disfrute de
ciertos derechos humanos y libertades fundamentales no pueden justificar la
denegación de otros derechos humanos y libertades fundamentales,
Considerando que la paz y la seguridad internacionales
son elementos esenciales para la realización del derecho al desarrollo,
Reafirmando que hay una estrecha relación entre el
desarme y el desarrollo, que los progresos en la esfera del desarme promoverían
considerablemente los progresos en la esfera del desarrollo y que los recursos
liberados con las medidas de desarme deberían destinarse al desarrollo
económico y social y al bienestar de todos los pueblos, y, en particular, de
los países en desarrollo,
Reconociendo que la persona humana es el sujeto central
del proceso de desarrollo y que toda política de desarrollo debe por ello
considerar al ser humano como participante y beneficiario principal del
desarrollo,
Reconociendo que la creación de condiciones favorables
al desarrollo de los pueblos y las personas es el deber primordial de los
respectivos Estados,
Consciente de que los esfuerzos para promover y proteger
los derechos humanos a nivel internacional deben ir acompañados de esfuerzos
para establecer un nuevo orden económico internacional,
Confirmando que el derecho al desarrollo es un derecho
humano inalienable y que la igualdad de oportunidades para el desarrollo es una
prerrogativa tanto de las naciones como de los individuos que componen las
naciones,
Proclama la siguiente Declaración sobre el derecho al
desarrollo:
Artículo 1
1. El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable
en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para
participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que
puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales,
a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar del él.
2. El derecho humano al desarrollo implica también la
plena realización del derecho de los pueblos a la libre determinación, que
incluye, con sujeción a las disposiciones pertinentes de ambos Pactos internacionales
de derechos humanos, el ejercicio de su derecho inalienable a la plena
soberanía sobre todas sus riquezas y recursos naturales.
Artículo 2
1. La persona humana es el sujeto central del desarrollo y
debe ser el participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo.
2. Todos los seres humanos tienen, individual y
colectivamente, la responsabilidad del desarrollo, teniendo en cuenta la
necesidad del pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales,
así como sus deberes para con la comunidad, único ámbito en que se puede
asegurar la libre y plena realización del ser humano, y, por consiguiente,
deben promover y proteger un orden político, social y económico apropiado para
el desarrollo.
3. Los Estados tienen el derecho y el deber de formular
políticas de desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente
el bienestar de la población entera y de todos los individuos sobre la base de
su participación activa, libre y significativa en el desarrollo y en la
equitativa distribución de los beneficios resultantes de éste.
Artículo 3
1. Los Estados tienen el deber primordial de crear
condiciones nacionales e internacionales favorables para la realización del
derecho al desarrollo.
2. La realización del derecho al desarrollo exige el
pleno respeto de los principios de derecho internacional referentes a las
relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados de conformidad con
la Carta de las Naciones Unidas.
3. Los Estados tienen el deber de cooperar mutuamente
para lograr el desarrollo y eliminar los obstáculos al desarrollo. Los Estados
deben realizar sus derechos y sus deberes de modo que promuevan un nuevo orden
económico internacional basado en la igualdad soberana, la interdependencia, el
interés común y la cooperación entre todos los Estados, y que fomenten la
observancia y el disfrute de los derechos humanos.
Artículo 4
1. Los Estados tienen el deber de adoptar, individual y
colectivamente, medidas para formular políticas adecuadas de desarrollo
internacional a fin de facilitar la plena realización del derecho al
desarrollo.
2. Se requiere una acción sostenida para promover un
desarrollo más rápido de los países en desarrollo. Como complemento de los
esfuerzos de los países en desarrollo es indispensable una cooperación
internacional eficaz para proporcionar a esos países los medios y las
facilidades adecuados para fomentar su desarrollo global.
Artículo 5
Los Estados adoptarán enérgicas medidas para eliminar las
violaciones masivas y patentes de los derechos humanos de los pueblos y los
seres humanos afectados por situaciones tales como las resultantes del
apartheid, todas las formas de racismo y discriminación racial, el
colonialismo, la dominación y ocupación extranjeras, la agresión, la injerencia
extranjera y las amenazas contra la soberanía nacional, la unidad nacional y la
integridad territorial, las amenazas de guerra y la negativa a reconocer el
derecho fundamental de los pueblos a la libre determinación.
Artículo 6
1. Todos los Estados deben cooperar con miras a promover,
fomentar y reforzar el respeto universal y la observancia de todos los derechos
humanos y las libertades fundamentales de todos, sin ninguna distinción por
motivos de raza, sexo, idioma y religión.
2. Todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales son indivisibles e interdependientes; debe darse igual atención y
urgente consideración a la aplicación, promoción y protección de los derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.
3. Los Estados deben adoptar medidas para eliminar los
obstáculos al desarrollo resultantes de la inobservancia de los derechos
civiles y políticos, así como de los derechos económicos, sociales y
culturales.
Artículo 7
Todos los Estados deben promover el establecimiento,
mantenimiento y fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales y, con
ese fin, deben hacer cuanto esté en su poder por lograr el desarme general y
completo bajo un control internacional eficaz, así como lograr que los recursos
liberados con medidas efectivas de desarme se utilicen para el desarrollo
global, en particular de los países en desarrollo.
Artículo 8
1. Los Estados deben adoptar, en el plano nacional, todas las
medidas necesarias para la realización del derecho al desarrollo y
garantizarán, entre otras cosas, la igualdad de oportunidades para todos en
cuanto al acceso a los recursos básicos, la educación, los servicios de salud,
los alimentos, la vivienda, el empleo y la justa distribución de los ingresos.
Deben adoptarse medidas eficaces para lograr que la mujer participe activamente
en el proceso de desarrollo. Deben hacerse reformas económicas y sociales
adecuadas con objeto de erradicar todas las injusticias sociales.
2. Los Estados deben alentar la participación popular en
todas las esferas como factor importante para el desarrollo y para la plena
realización de todos los derechos humanos.
Artículo 9
1. Todos los aspectos del derecho al desarrollo enunciados en
la presente Declaración son indivisibles e interdependientes y cada uno debe
ser interpretado en el contexto del conjunto de ellos.
2. Nada de lo dispuesto en la presente Declaración debe
ser interpretado en menoscabo de los propósitos y principios de las Naciones
Unidas, ni en el sentido de que cualquier Estado, grupo o persona tiene derecho
a desarrollar cualquier actividad o realizar cualquier acto cuyo objeto sea la
violación de los derechos establecidos en la Declaración Universal de Derechos
Humanos y los Pactos internacionales de derechos humanos.
Artículo 10
Deben adoptarse medidas para asegurar el pleno ejercicio y la
consolidación progresiva del derecho al desarrollo, inclusive la formulación,
adopción y aplicación de medidas políticas, legislativas y de otra índole en el
plano nacional e internacional.
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